sábado, 23 de agosto de 2014

CroniCucas Dubai

CroniCuca 12: Dubai a vuelo de pájaro.

Llegamos a Dubai tarde y cansados después de mas de 20 horas de haber saltado de la cama con la ilusión de sobrevolar el Himalaya.

El trámite de la visa me hizo pensar que mi nacionalidad no era muy bienvenida ya que, mientras mi marido pasó orondo entre los europeos, yo tuve varias demoras en un aeropuerto cuyas dimensiones me hicieron añorar la bicicleta. Sin embargo, la atención fue inmejorable, y hasta tuvimos una asistente personal de Emirates que me ayudó a obtener una visa rápida.
Afortunadamente, una vez ingresados solo restaba llegar al hotel y dormir apurados para aprovechar las escasas horas de estadía en Dubai. Una taxista con vestimenta musulmana tradicional y auto supermoderno nos condujo en el largo viaje hasta el hotel mientras nosotros, absolutamente deslumbrados frente a una ciudad luminosa con edificios impactantes, nos disponíamos a partir en breve con la prontitud del correcaminos.
Como experimentados viajeros entendimos que la oferta turística que nos hacían en el hotel no era la adecuada, y partimos en un taxi hacia la ciudad vieja. Nuestra meta era el Gold Souk, solo que en lugar de joyas buscábamos hacer valer nuestro escaso tiempo, y lo logramos!!!

El Big Bus City Tour de 24 horas con audio en español fue la solución perfecta para recorrer Dubai a vuelo de pájaro. Enarbolando el ticket subimos y bajamos sin descanso para admirar la belleza y originalidad de edificios como el Burj Khalifa (alucinante!!), el Burj Al Arab (la vela), y urbanizaciones como Atlantis On the Palm. Visitamos El water park y Jumeirah Beach, incursionamos en el zoco de especias y curioseamos el Dubai Mall.
Terminamos el tour en el Creek Cruise contemplando la puesta del sol sobre el agua y el reflejo dorado que proyectan los cristales de las torres cercanas.

La ciudad de Dubai nos impactó por su bien planificada urbanización, el transporte publico es puntual y confortable, las paradas tienen cerramientos con aire acondicionado y el metro, totalmente automatizado, en el que viajamos para atravesar la ciudad de regreso nos dio la oportunidad de poner a prueba nuestros conocimientos identificando los edificios emblemáticos desde una perspectiva diferente. Dubai también valió la pena.

Este, nuestro último largo día como turistas, y una noche corta debido a que el avión sale al alba, resultaron ser el prólogo ideal para el prolongado viaje de regreso a casa.

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